Como primera recomendación a la hora de decidir cuál será la
próxima serie con la que enviciarse, suelo sugerir que elijan series
británicas. Hasta el momento, ninguna me ha decepcionado. Esto no significa que
todas sean brillantes, o que todas las provenientes de otros países sean
inferiores, pero el promedio inclina la balanza hacia Inglaterra.
Como esta es la primera vez que voy a comentar una serie,
elegí una de las más absorbentes que he visto. Se trata de Life on Mars, que la
BBC One emitió entre enero de 2006 y abril de 2007 y cuenta con dos temporadas
de ocho capítulos.



